El truco secreto del corredor

¡11 kilómetros hemos corrido ayer!! Entonces en esa experiencia casi rayana con la muerte (bueno, exagero un poco… ha sido un subidón… también una paliza) he visto la luz: “Necesitamos urgentemente dejar de reprimirnos y de “comportarnos” menos, todos los adultos.” Esto no sólo se aplica al correr, por supuesto, pero yo lo vi a raíz de mis estúpidos esfuerzos de mantenerme al trote sin perder la compostura...

¿Sabéis cómo me di cuenta? Porque ayer vi que incluso corriendo al borde de mis fuerzas, tiendo a querer que todo sea correcto – la respiración, el ánimo, los jadeos, etc. ¡Y una buena carrera no tiene nada de elegante ni civilizado! Y me di cuenta gracias a que ayer  por la primera vez corrí con cascos. Y no lo hice con música marchosa o con ritmo, qué va… Corrí con la banda sonora de la Bella y la Bestia y ¿sabéis qué? Aquello me ayudó a separar el cuerpo y la mente, digamos. Mis músculos y corazón iban a lo suyo, como un motor puesto en marcha, y mi mente, la que suele estorbar en ese proceso tan puramente enérgico y vigoroso, mi mente estaba absorta, abstraída, en paz gracias a la magnífica música que casi me sé de memoria porque la suelo escuchar a diario… y cuando paramos tras los primeros 5 kilómetros del tirón, me quité los cascos para recuperar el aliento y me di cuenta que tenía la respiración mucho, pero mucho más acelerada que otras veces, cuando corría “conscientemente”. Ese fue el primer punto, porque vi cómo mi mente saltaba alarmada: “Qué haces jadeando así??” Claro, de pequeña me machacaron tanto con el “no hagas ruido, no molestes, compórtate” que necesité esta maravillosa vuelta del destino y las carreras brutales a las que me arrastra la incombustible Mami Runner Jefa, algo que me saca totalmente de mi zona de comfort, para darme cuenta de como la lección de “reprimirse” que recibí de niña sigue muy arraigada dentro de lo más profundo de mí. Y estoy convencida de que nos pasa a más de uno, porque la tendencia general de esta sociedad es mandar a los niños a callar y reprimir su “insoportable” – para los adultos sosos y mojigatos en los que nos hemos convertido – vitalidad visceral.

El segundo punto fue que cuando reanudamos la carrera, como lo hicimos en medio de la Dehesa, en un amanecer magnífico, no me puse los cascos porque prefería escuchar el “silencio” de la naturaleza  (roto tan sólo por los trinos de los pájaros, el susurrar del viento en las ramas de los árboles, algún zumbido de algún insectos, etc.) y los primeros metros corría con una sensación maravillosa, porque mi mente seguía vacía y me sentía súper libre. Tras algunos minutos, sin embargo, empecé a “pensar” otra vez y volvía el runrún de mi cerebro.

Así que mientras sorteaba ramas y raíces y procuraba no pisar mal en alguna irregularidad del terreno y me maravillaba por el rabillo del ojo por la absoluta belleza de matas de lavandas de un morado intenso, me di cuenta del porqué las atletas que ganaron la Carrera de la Mujer aparecían tan serias, hasta taciturnas antes de la prueba – estaban concentradas. Así que, aquí va mi gran revelación: el truco del corredor es que…

El control mental es fundamental…

Entre jadeos y jadeos, lo comentamos con la Mami Runner Jefa que iba en cabeza de nuestra loca carrera entre barrancos y matorrales, por sendas cada vez más imposibles (caminos de cabras y luego ni eso, sino los surcos que deja el agua en las laderas); y mientras nos abríamos paso por aquel terreno imposible entre haces de luz oblicua del sol emergiendo en el horizonte, comentamos lo importante que era el freno que nos ponemos a nosotros mismos simplemente en nuestra mente: los “No podré”, “Es demasiado”, “Esto no es para mí” etc. y lo importante que es decirse: “¡Sí puedes!” y cambiar el discurso por “¡Un paso más! Otro paso! ¡Tú puedes!”

¿Será ese el secreto del corredor, pues? Yo creo que sí. Gracias a eso la gente puede aguantar esa tortura voluntaria que supone ponerse en marcha al inicio, con un cuerpo sedentario, cuando los músculos y tu sistema cardiovascular aúllan de dolor… superar los primeros meses dolorosos hasta llegar a la increíble sensación del “pero si yo puedo….” estoy convencida de que correr engancha por las endorfinas que se producen tras el ejercicio, pero también porque la gente suele “despejarse”, “vaciar la cabeza”, “renovarse”… que es lo mismo que “liberarse”. Sienta bien terminar sudando y jadeando, porque has estirado tu esqueleto y forzado los músculos, porque te has “desmelenado”… Porque te has puesto a correr con toda tu energía, aunque de pequeño te dijeran miles de veces: “¡No corras!”

¿Y por qué no habríamos de correr? El cuerpo humano está diseñado para la acción.

Y, tercer punto, ayer la Mami Runner Jefa me dijo varias veces: “¿Cómo no se me ocurrió antes? Esto es genial…” se refería a hacer deporte y a ponerse en forma (lleva ya un número de 2 cifras de kilos perdidos, ¡es una campeona!!). Yo le dije que a lo mejor porque antes no había llegado el momento y que las cosas sucedieron cuando tenían que suceder… pero ahora que lo pienso, tal vez “no se nos ocurre antes” por los muchos bloqueos mentales que arrastramos desde que siendo niños, nos “moldearon” y nos enseñaron a “comportarnos”, “conformarnos” y no salirnos de la fila, lo cual se traduce en que de mayores, nos dejamos arrastrar por la vida y tenemos miedo al éxito, hasta que un día tienes ese toque de iluminación, te das cuenta de que todo es al revés y tomas las riendas de tu vida y entonces, ya nadie te puede parar.

La Mami Runner Jefa está barruntando la idea de prepararse para la media maratón…. ¡No dudo en que terminará consiguiéndolo!

“Puedes conseguir lo que quieras, si de verdad lo quieres” lo cual es lo mismo que “si tú quieres de verdad, nada ni nadie te puede parar”.

Por si el post de hoy os ha resultado muy plasta y no me seguís, olvidaros de rollos de si nos reprimían de pequeños o no… Y aquí va el truco resumido:

Correr con cascos. Con música, vamos. 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s